Buscador de Sentencias Urbanísticas

Tipo de resolución Sentencia
Número de resolución 22/05/1991
Fecha de resolución 20/10/1997
Número de recurso 703/1992
Roj 6195/1997
Jurisdicción
Órgano jurisdiccional Tribunal Supremo
Sala jurisdiccional Sala de lo Contencioso-Administrativo
Sección
Partido judicial
Municipio San Sebastián de los Reyes, Madrid, Spain
CCAA Comunidad de Madrid
Clase de suelo
Acto administrativo y/o disposición normativa Licencia de Obra
Fallo Desestimación del recurso contencioso
Resumen material La Licencia de obra para la instalación de un toldo movible es legal otorgarla para construcciones que se encuentran en situación de fuera de ordenación.

Ante la Sala Tercera de lo Contencioso-Administrativo de la antigua Audiencia Territorial de Madrid, se ha seguido el recurso número 881/88 promovido por la Entidad Mercantil «P. S. A.» y en el que ha sido parte demandada el Ayuntamiento de Madrid, sobre denegación de concesión de licencia de obras.

La citada Sala en sentencia de 23 de mayo de 1989, lo estima, anulando los actos impugnados por no ser conformes a derecho, reconociéndose expresamente, el derecho de la entidad recurrente al otorgamiento de la licencia de obra solicitada.
Promovido recurso de apelación por el Ayuntamiento de Madrid, el T. S., aceptando los fundamentos de derecho 1.º, 3.º y 4.º de la sentencia apelada, lo desestima, confirmando aquélla.

FUNDAMENTOS DE DERECHO

(Setencia apelada)

En el presente recurso y por la representación legal de la Entidad «P. S. A.», se impugna la resolución de la Junta Municipal de Distrito de la Ciudad Lineal del Excmo. Ayuntamiento de Madrid de 4 de noviembre de 1985, notificado el 14 de noviembre del mismo año, tácitamente ratificada en reposición, que denegaba la solicitada licencia para instalación de un toldo rígido  esmontable en el local-bar Pepito’s, sito en la calle Arturo Soria n.º 247, por estar la edificación fuera de ordenación, a lo que se opone el Ayuntamiento demandado, que a través de su representación legal, peticiona la desestimación del recurso.

El único motivo aducido en la resolución recurrida para denegar la licencia (o legalización de obras), estriba en que el edificio o local se halla fuera de ordenación, por lo que para la resolución de esta litis, ha de partirse, al no haber sido controvertida, de tal aseveración, así como que el objeto de la licencia, lo constituye la instalación de un toldo rígido desmontable en el bar Pepito’s de la calle Arturo Soria, 247, por lo cual el problema queda establecido en la adecuada interpretación a realizar sobre el art. 60 de la Ley del Suelo (RCL 1976\ 1192 y ApNDL 1975-85, 13889), que preceptúa que no podrán realizarse en edificios o instalaciones calificadas como fuera de ordenación, obras de consolidación, aumento de volumen, modernización o incremento de su valor de expropiación, pero sí, las pequeñas reparaciones que exigieren la higiene, ornato o conservación del inmueble. El art. 60 de la Ley del Suelo establece el principio general de no autorización de obras en edificios fuera de ordenación, con las muy limitadas excepciones a tal presupuesto prohibitorio consignadas en dicho texto, lo que obliga a una interpretación estricta de tal norma con la finalidad de no extenderla más allá de lo estrictamente imprescindible. Tal interpretación, en lo relativo a la precisión de las obras permitidas, ha sido verificada por el T. S. en sentencia, entre otras de 22-6-72 (RJ 1972\ 3609), 24-5-77 (RJ 1977\ 3323), 30-3-83 (RJ 1983\ 1586), 7-2-86 (RJ 1986\ 1420) y 30-3-86, en las que se indica que la «ratio legis» de dicho precepto, radica en la consagración del «desideratum» de que el edificio fuera de ordenación, no prolongue su existencia más allá de lo que cabe esperar de él por el estado de sus elementos componentes antes de pensar en la posibilidad de acometer en el mismo determinadas obras, pero ello armonizado con el principio de que la desordenación de un edificio, no implica «ipso facto», ni su inmediata desaparición, ni su condena, como bien económico-social, en cuanto el mismo, seguirá existiendo y prestando el servicio para el que fue erigido hasta que llegue el momento de su desaparición, bien por consunción, bien por llevarse a efecto las previsiones urbanísticas. La aprobación del planeamiento determinante de la calificación de fuera de ordenación, y su ejecución real, están separados por un dilatado período de tiempo, lo que obliga a aplicar a esa situación provisional las medidas que hagan compatibles la continuación del uso y funcionamiento de dichos edificios e industrias con el designio legal de que en ellos no se realicen modificaciones que puedan agravar el coste de la ejecución u obstaculización de cualquier otra forma de realización de las previsiones urbanísticas en un grado superior al que se deriva de la situación de hechos existente. Carece de justificación, destruir o disminuir por anticipado la prosperidad económica y utilidad social que representa la continuidad del uso y funcionamiento de la industria de bar-restaurante en tal edificio y por ello, los arts. 60 y 61 de la Ley del Suelo, determinan un tratamiento jurídico dirigido a conseguir la armonización de dichos intereses, debiendo evitarse -S. 13-12-82 (RJ 1982\ 7963)-, el quebranto que una interpretación rígida de las limitaciones legales supondría para el normal desarrollo de las actividades mercantiles e industriales e incluso un peligro de fracaso en las mismas, lo cual es incompatible con el interés general; y a la vista de lo reglado en el art. 60 antecitado y de lo acabado de exponer, debe llegarse a la conclusión de que la obra-instalación de toldo rígido desmontable, solicitada en la licencia cuestionada, merece la calificación de autorizable, porque se dirige a satisfacer ciertas exigencias de la explotación mercantil, sita en el edificio fuera de ordenación, en relación a la conveniencia de procurar a los usuarios del mismo, mayores comodidades y confort, lo que sólo implica reformas que para nada inciden en los elementos fundamentales y estructurales del edificio, y por tanto en su estado de vida, sin que por la propia naturaleza de la obra-instalación del toldo, pueda en manera alguna estimarse ni aún empleando un estricto criterio interpretativo, que suponga consolidación, aumento de volumen o incremento de valor del edificio, toda vez que la instalación del toldo -no olvidemos que es desmontable- sólo puede suponer una instalación no fija, de mínima envergadura, encaminada, únicamente a dotar al establecimiento de un elemento ornamental y de confort-higiene para los potenciales usuarios del bar-restaurante, lo que ni incrementa el valor de expropiación del inmueble ni dificulta en absoluto la futura ejecución del planeamiento vigente. Por ello procede estimar el recurso interpuesto, declarándose la anulación de los acuerdos recurridos por no ser conformes a derecho, reconociéndose el derecho del recurrente al otorgamiento de la licencia (o su legalización) solicitada.

No procede hacer expresa imposición de las costas procesales causadas, en función de lo dispuesto en el art. 131 de la Ley jurisdiccional Contencioso-Administrativa (RCL 1956\ 1890 y NDL 18435).»

FUNDAMENTOS DE DERECHO

(Tribunal Supremo).

El primero, el tercero y el cuarto de la sentencia apelada, que se aceptan, y además:

Las alegaciones del Ayuntamiento de Madrid en apoyo de su actual pretensión de revocación de la sentencia de instancia y confirmación de la resolución de la Junta Municipal de Distrito de Ciudad Lineal de 4 de noviembre de 1985 carecen de virtualidad necesaria para que pueda accederse a ello, razón por la que su apelación ha de ser desestimada y la referida sentencia confirmada. En primer lugar, la Sala Tercera de Madrid ha hecho una atinada interpretación del art. 60 de la Ley sobre Régimen del Suelo y Ordenación Urbana conforme a la cual la instalación de un toldo rígido desmontable para cubrir la terraza posterior del bar de la recurrente Pepito’s, Sociedad Anónima, no se opone a las prohibiciones de dicho artículo y está de acuerdo con lo que el mismo permite, la que forzosamente ha de mantenerse si se piensa en que con ello no se tiende a una prolongación de la vida del edificio ni a aumentar su valor de expropiación, al que ha renunciado expresamente la solicitante de la licencia, así como tampoco a modernizarlo, encontrándose más próximo a una pequeña obra de las encaminadas a ornamentar, conservar e higienizar el inmueble, aunque no se corresponda exactamente con estas finalidades, trance ante el que ineludiblemente hay que inclinarse por su permisión y no por su prohibición ante un alejamiento de lo prohibido y un acercamiento a lo permitido sin que exactamente se corresponda con uno u otro. En segundo término, a solución distinta no puede llegarse mediante la aplicación al caso de los arts. 3.2.1 y 3.2.2 del Plan General de Ordenación Urbana de Madrid que el apelante cita y transcribe, por cuanto el primero se limita a describir las situaciones que provocan el fuera de ordenación, extremo no discutido, y el segundo a especificar las licencias que pueden otorgarse excepcionalmente en los casos de calificación de fuera de ordenación, lo que lejos de abonar la tesis del apelante la desvirtúa, por cuanto entre las licencias permitidas se comprende a las exteriores de reforma menor, las que considera admisibles en todos los casos, cual evidentemente lo es la instalación del toldo rígido desmontable de referencia.

No es de apreciar temeridad ni mala fe a los efectos de la imposición de costas prevista para en su caso en el art. 131 de la Ley reguladora de la Jurisdicción Contencioso.

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*